lunes, 21 de febrero de 2011

Jueces


Jueces
por Angélica Pérez Ortiz
Mateo 7: 1-2
No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido.

Hace poco me senté a escuchar una canción de una artista popular...era una canción hablándole a todos aquellos que tenían una autoestima baja y habían sido constantemente rechazados por la sociedad. En mi opinión, tenía un mensaje positivo y alentador. La artista alentaba con su letra a sus oyentes para que dejaran atrás todo tipo de rencores y procuraran crecer como seres humanos, amándose por quienes son y no por quienes los demás desean que sean o los juzgaban de ser.  

Al rato llegue a leer un artículo que criticaba el video y la lirica de la canción debido a que contenía una palabra soez y en el video se presentaba una escena de una joven intentando suicidarse. Entiendo que la artista si pudo utilizar otra palabra -lo cual hizo más tarde en una versión actualizada- y que en el video las escenas pudieron haber sido un poco más moderadas. Sin embargo mi enfoque con esta reflexión va hacia nuestro incesante deseo de juzgar y señalar lo que fulano hizo bien y lo que mengano hizo mal. Lamentablemente tendemos a ver más lo malo o lo feo de las cosas en lugar de ver las verdaderas buenas intenciones que hay. 

Esta canta-autora escribió una letra positiva, lamentablemente utilizo una palabra que no todos usan o gustan de oír. Pero sus intenciones fueron positivas y buenas, quería dejarle saber a todos esos jóvenes que se encuentran luchando con depresión y baja autoestima lo mucho que valen. Lo que me duele y me choca es nuestra capacidad para juzgar todo. Esta artista comenzó un movimiento, quizás -de acuerdo a tu opinión o la mía- pudo haberlo hecho mejor...pero en lugar de juzgar (Cosa que Dios nos pide que NO hagamos) deberíamos movernos en pos de también hacer una diferencia.

A veces no las pasamos juzgando y reprochando todo lo que los demás hacen, sean cristianos o no. Sin embargo, no tomamos un minuto de nuestro tiempo para ver qué nosotros hacemos que sea de provecho para esta sociedad y que represente la naturaleza amorosa y perdonadora del Dios Todopoderoso.
En lugar de concentrarnos en quien lo hizo bien y como lo hizo, debemos enfocarnos en actuar de acuerdo a la naturaleza de Dios y representar un ejemplo vivo y eficaz de lo que es el amor y el perdón de Dios en la vida de un ser humano. Olvidémonos de decidir si el otro irá al cielo o al infierno y preocupémonos por cumplir la preciosa obra para la cual fuimos llamados. Comencemos a hacer una diferencia y llevar la verdadera perspectiva de lo que es ser Hijos de Dios y representantes de Cristo en este mundo. 

La generación de este siglo nos necesita, pero no con dedos señaladores y miradas que juzguen si no con corazones dispuestos a amar, brazos abiertos para sanar y miradas llenas de amor para aceptar la diversidad que existe en cada persona. ¿Acaso Dios no te ha aceptado como eres? 

domingo, 23 de enero de 2011

Regocijado en el Sufrimiento de su Llamado




Torturado por Cristo, escrito por el Pastor Ruso Richard Wumbrand, nos relata la hermosa historia de pasión, amor y compromiso hacia la Iglesia Perseguida y más importante, hacia el llamado perfecto de Dios para nosotros. 
 
Para los que estamos locos por Jesús, no encontramos belleza solo cuando alguien se convierte. En momentos así nos regocijamos por una nueva vida que se une a nuestro cuerpo espiritual. Cuando vemos a otros hermanos luchar y arriesgar sus vidas por el llamamiento de Dios para ellos, vemos la belleza y la valentía que Dios nos da en práctica. Y eso, es verdaderamente una belleza que hay que admirar...son hermanos dispuestos a expresar su fe sin importar las barreras que otros les impongan.

En Torturado por Cristo se nos presenta como un pastor de la Iglesia Oficial Comunista se "rebela" poniendo a Jesucristo como su prioridad. Esto le costó catorce años en cárcel comunista, lo que es equivalente a numerosas torturas, lavado de cerebro, hambruna, esclavitud y muchísimos otros actos más. Su esposa y su único hijo sufrieron penas iguales o parecidas a causa de su fe cristiana también.  

Cuando fue finalmente liberado, a Wumbrand se le presentó la oportunidad de viajar al oeste y salvar su vida antes que las autoridades comunistas cambiaran de opinión. Sus hermanos en la iglesia perseguida le pidieron que se fuera y anunciara a los cristianos del oeste acerca de los actos atroces que eran cometidos en contra de la iglesia cristiana en Rusia y otros países. Las autoridades Rusas, por otra parte lo amenazaron, prometiendo un futuro peor a su pasado si mencionaba una sola cosa en contra de los comunistas.  

Wumbrand, no permaneció callado como una oveja tranquila y obediente. Como resultado de la recopilación de sus memorias y de su ferviente deseo por enterar a las iglesias en América de lo que las iglesias del oriente enfrentaban, Wumbrand escribe: Torturado Por Cristo. Este libro no es uno de esos devocionarios motivacionales, no es una placentera lectura para muchos, pero en verdad es una belleza para leer. Es leer la belleza de la pasión que se puede llegar a sentir por nuestro Dios, ver el amor enteramente incondicional. Solo los ojos y el corazón de un loco por Jesús pueden leer este libro y capturar su hermosura.

Si vives en los Estados Unidos o territorio estadounidense puedes pedir una copia gratuita en ingles de este libro, o comprarlo por seis dólares americanos.   

viernes, 7 de enero de 2011

¿Donde Estan los Locos?



Cuando cursaba mi noveno grado, leí un libro que se llamaba Locos por Jesús. El libro relata las historias de personas y creyentes que fueron maltratados, perseguidos, torturados y en ocasiones asesinados por decir "Yo amo, yo creo en, yo adoro a Jesús". Existen países específicos donde palabras como estas pueden costarte tu vida o la de tu familia. 

Luego de leer este libro, me percaté que realmente, viviendo en un país con libertad de expresión lo único que tenía que hacer era abrir esta boca perezosa y dejarle saber a otros lo mucho que amaba a Cristo y lo importante que El era en nuestras vidas. Comparado a ellos mi tarea era mucho más fácil y liviana y comparado a Jesús era un bombón de dulce.  Cuando terminé de leer Locos por Jesús me llene de pasión por el evangelio. 

La pasión que se describía en las historias de estos mártires fue algo que comencé a sentir en mi interior y algo que quería compartir con otros. Lamentablemente, a la gente no le gusta escuchar del sufrimiento y cosas dolorosas...es como si creyeran que si no lo quieren leer o ver cambiarían las circunstancias de las cosas. ¿Pero acaso no querer ver la palabra positivo en un examen de VIH evita que este lo sea? No. 

Lo mismo ocurre con los mártires, con NUESTROS hermanos en la FE DE CRISTO. Su dolor debe ser nuestro dolor, 'llorar con los que lloran y reír con los que ríen' somos un cuerpo ENTERO no pedazos divididos por países. Una vez leí el libro intenté compartir esa nueva pasión, por un tiempo me detuve al ver el rechazo. 

Pero luego recordé que esto es más grande que nosotros, no estamos hablando de algo que nos gusta o no; estamos hablando del bienestar y la fortaleza espiritual, física y emocional del cuerpo de Cristo en mi país, en tu país y fuera de estos, en EL MUNDO. (¿Acaso no hemos sido llamados a las naciones?) 

La Voz de los Mártires, trabaja en América y el Oriente para día a día luchar contra las restricciones y la inmensa cantidad de casos de mártires y familias cristianas que se ven afectadas por la opresión del hombre y las leyes de este mundo. Lo que más piden, con ruego y humildad es mucha oración, por el ministerio y por los mártires de otros países. 

Su trabajo día a día se vuelve más difícil y lo que más desean es nuestro apoyo, quizás tu y yo no podamos viajar a socorrer una familia, pero podemos luchar con ellos de rodillas y con ruego. Somos un escuadrón fuerte en esta batalla que nuestros hermanos mártires enfrentan y nuestro papel está de rodillas en el suelo, rogando por su fortaleza espiritual y la de sus familias. 


¿Que esperas? Ora por tus hermanos, únete al ruego, visita  La Voz de Los Martires en Español.

jueves, 6 de enero de 2011

Sigue la Estrella

Sigue la Estrella
por Angelica Perez

Mateo 2:2 “¿Donde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente y venimos a adorarle.”

En muchos países se celebra la visita de los tres Magos de Oriente al pesebre donde se encontraba el niño Jesús. Ese memorable día en el cual tres reyes, magos o sabios (ya que se les refiere con diferentes nombres) siguieron desde el lejano oriente una estrella que los guió al paradero del Príncipe de las Naciones. 

Se dice que su travesía fue de aproximadamente dos meses, otras fuentes alegan de un mes y medio y a quienes dicen que solo les tomo tres semanas. Sin embargo, eso me puso a meditar en que realmente no importa cuánto les tomo llegar a Belén. Lo que realmente importa es que el deseo de adorar y exaltar al Niño Dios era más fuerte que la larga travesía, que la incertidumbre de saber hacia dónde se dirigían.

Los reyes fueron a su paso y al paso de sus camellos y la estrella los guió hasta el momento en el que llegaron al lugar donde Jesús les estaba esperando. Así mismo es con sus hermanos, con nosotros. Jesús no le importa si ti te toma un mes llegar a cierto crecimiento mientras que a mí me toma una semana o viceversa. Jesús lo que más le importa es el resultado final. 

Lo que Dios, Jesús y el Espíritu Santo buscan es el crecimiento en nuestras vidas, que estemos en constante búsqueda y siempre persiguiendo la Estrella que ilumina nuestros pasos. ¿El tiempo que nos tome llegar? Siempre será diferente, con cada individuo Dios obra de forma diferente y en tiempos diferentes. 

El Dios Todopoderoso y Omnisciente es el que tiene completo conocimiento de nuestros corazones y conoce a qué velocidad podemos caminar cada uno.  Eso sí, nunca nos conformemos. Cuando llegaron al palacio de Herodes, los reyes pudieron haberse conformado con haber comprobado que en verdad había nacido un niño rey en Belén. Sin embargo, a pesar de que probablemente estaban extenuados continuaron.

 No fue hasta que llegaron al pesebre y le adoraron que estuvieron satisfechos. ¡Nosotros también! No pares hasta que cumplas tu meta, no descanses hasta que consigas trepar el siguiente escalón, no te conformes con saber que existe, ¡no! Esfuérzate y sigue la estrella de Cristo hasta que te lleve al lugar que Dios ha separado para ti. 

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Resoluciones para Año Nuevo

Resoluciones para Año Nuevo
por Angélica Pérez

No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
Romanos 12:2 (Versión RV 1960)

Cada fin de año, o en ocasiones en el comienzo, la gente suele sentarse y hacer una lista. Le llaman resoluciones de año nuevo, sus nuevas metas, cambios. Frecuentemente suelen ser las mismas. Una lista común es: 

·         Bajar de peso
·         Hacer más ejercicio
·         Arreglar ‘x’ o ‘y’ parte de mi cuerpo, casa o cuarto
·         Comprar ‘x’ o ‘y’ cosa
·         Ahorrar más dinero 

Realmente, cuando comienza el  año nuestra meta principal y más importante debería ser mejorar nuestras relaciones con Dios. Estar cada día más cerca de Él, convertirnos no en el cristiano ideal, o quizás el que la gente espera, sino en el cristiano que Dios busca en ti. Con cada cual, la relación y los propósitos de Dios son diferentes.   “Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; Sobre ti fijaré mis ojos.” (Salmos 32:8)  Dejarnos llevar por su guía es de mucha importancia para conocer los caminos que El nos ha trazado.

En Romanos 12:2 (en la versión Biblia Lenguaje Actual) nos dice: “Y no vivan ya como vive todo el mundo. Al contrario, cambien de manera de ser y de pensar. Así podrán saber qué es lo que Dios quiere, es decir, todo lo que es bueno, agradable y perfecto.”  

Otras versiones dicen “sino renovaos…” ¡Es lo mismo! Renovar, cambiar, una resolución es un punto de cambio, de renovación. Cuando preparamos las resoluciones, renovamos objetivos, metas y cambiamos direcciones en muchos aspectos de nuestras vidas. Renovar es mejorar y, mejorar las cosas nunca viene mal.
Renovar nuestra manera de ser el año pasado fuimos de una u otra forma, en ocasiones excelentes cristianos y seres humanos y en otras no lo fuimos. En este año resolvamos ser personas diferentes, ser mejores y renovar nuestro ser. 

Parte de renovar nuestro ser es renovar nuestro corazón, limpiarlo de esos sentimientos que nos han ido dañando. Remendar y limpiar el corazón es como cuando barremos una casa, le sacamos el polvo y todo lo que esta demás. Quizás tengas que perdonar, o pedir perdón, olvidar alguna mala memoria o simplemente necesites paz en tu alma. Dios te la puede dar, te la QUIERE dar. Levántate dispuesto a renovar tu ser, tu corazón.  

Renovar tu manera de pensar: nuestro entendimiento es muy finito comparado con el entendimiento de Dios, es diferente. El ve más allá de lo que nosotros podamos ver. Sus pensamientos, no  son los nuestros, pero sus pensamientos siempre guardan paz, bendiciones y nuevos propósitos para sus hijos. Renovemos nuestro pensar para mantener nuestras mentes abiertas a los propósitos de Dios y ocupadas en SU obra. 

No es que te zarpes de la cama dispuesto a abrir tus pensamientos para cuanta idea o lógica se te presente. Es que te mantengas atento, abierto y dispuesto a recibir los pensamientos que Dios quiere poner en tu mente y que te quiere revelar.

Este año, como todos los que han pasado, y los que están por pasar, promete bendiciones y retos, pruebas y batallas pero también victorias y paz. En orden de poder alcanzarlo todo, por medio de la gracia de Cristo, tenemos que renovarnos, cambiar, a este siglo. 

Dios es el mismo, ayer, hoy y siempre, pero nosotros cambiamos constantemente, a veces para mal, otras para bien. Que este año, una de tus prioridades, de tus resoluciones, sea renovar tu corazón, tu espíritu, tu relación con Dios, tu ser y tu pensar. Caminemos juntos en pos de renovarnos, siempre victoriosos por la misericordia de Dios. Nunca es demasiado tarde para cambiar.

sábado, 25 de diciembre de 2010

La Verdad sobre Papa Noel




Todos en algún momento de nuestra infancia creímos que Papa Noel existía, mucho más que nos traería asombrosos regalos si nos portábamos bien durante todo el año. Se supone que el baja por la chimenea (aunque mi casa nunca tuvo una) y deja los regalos debajo del árbol, a las doce de la madrugada de noche buena.

Más que recordar o saber que es un viejito que trabaja todo el año en juguetes para niños, en el polo norte. Debemos de conocer que la vida del Obispo Nicolás de Myra, su verdadero nombre, es digna de recordar por su bondad y el inmenso amor de Cristo, mostrado en sus actos.

Nicolás nació en lo que antes era Grecia, hoy conocido como la costa sur este de Turquía. Sus padres, personas muy adineradas, eran muy devotos de Dios y las escrituras. Siempre llevaban a Nicolás a los servicios religiosos.

A los jóvenes cristianos de esa época se les enseñaba La Didaché, una antigua guía de principios para tener una vida recta, que invitaba a los cristianos a aceptar gustosa y plenamente los dos grandes mandamientos: amar a Dios con todo el corazón, y amar al prójimo como a sí mismo.

Y, parte de aquí la gran devoción que tenia Nicolás por seguir el ejemplo de Jesús al ayudar a los más necesitados. El gastaba cada centavo que tenía en ayudar a los pobres y necesitados. Incluso cuando sus padres murieron el gasto toda su herencia en su misión de ayudar al prójimo. Compartía con otros lo que por la gracia de Dios había recibido.

Lo que más debemos recalcar sobre su vida es que fue un hombre de Dios, dispuesto a dejar todo lo que tenia para ayudar a los demás. Esa es la enseñanza que debemos compartir sobre Nicolás de Myra o Papa Noel con los demás. No que es un anciano engordado que come galletas y trae juguetes a los que se portan bien. 

 
Sin olvidarnos siempre que Jesús es el centro de la Navidad, el verdadero propósito por el cual existe esta fecha y su verdadero origen. Todo nació esa bella noche en Belén, cuando su estrella ilumino el cielo.

Es una pena que hoy el marketing lo ha tomado como un símbolo plenamente comercial, y eso es en lo que muchos están creyendo que Navidad es simplemente para comprar y consumir, para recibir y no para dar. La Navidad no es comprar hasta el cansancio, es compartir, amar, gozar y alumbrar con el amor de Cristo los corazones de los demás.


Si quieres conocer un poco más acerca de Nicolás de Myra, aquí te proveo el link: http://es.wikipedia.org/wiki/Nicol%C3%A1s_de_Bari 

lunes, 20 de diciembre de 2010

EnciendeTu Luz

  
Enciende tu Luz
 por Angélica Pérez Ortiz

 “¿Donde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente y venimos a adorarle.”  Mateo 2:2

Cuando Jesús nació, una estrella como ninguna otra iluminó el cielo. La palabra nos comenta sobre tres magos del oriente que cuando divisaron la estrella en el cielo inmediatamente lograron identificarle con la profecía del salvador del mundo. Entonces, emprendieron su travesía desde sus hogares, hasta Belén en busca del niño Dios que había encendido una luz en el cielo de Jerusalén.

“¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido?” Preguntaban los magos del oriente ansiosos por una respuesta. La luz que brillaba era tan y tan especial que no cabía duda alguna; ¡Esa era la estrella de Jesús!

“Vosotros sois la luz del mundo…” (Mateo 5:14) Si, somos la luz del mundo. Cuando Jesús nació, su luz visito esta Tierra que por mucho tiempo había sido reinada bajo tinieblas. Jesús comenzó a esparcir su luz y alumbrar todo corazón dispuesto a ser restaurado con su amor y perdón. Preparó a sus discípulos para que fueran esa luz cuando El partiera a reunirse con el Padre.

Eso se ha convertido en una cadena, una hermosa cadena de amor, restauración y luz que lucha para alumbrar este mundo lleno de maldad. Cuando aceptamos a Jesús, cuando aceptamos su llamado en nuestros corazones, nos comprometemos a ser una luz.

“Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.” Mateo 5:16

Estamos llamados a encender la luz de Jesús en nuestros corazones y alumbrar el camino que dirige a las ovejas perdidas hacia la redención en Cristo. ¡Que nuestra luz alumbre tan fuerte como la del niño Emanuel! Su luz permitió a los magos encontrar el camino para alabarle y reconocerle como Rey.

Nos ha otorgado esa misma luz, para que alumbremos el camino a los perdidos. No la escondas, no la apagues en tu corazón. Para esparcir esa luz debemos estar llenos de amor y muchos deseos de alumbrar, no mires si la persona merece ser alumbrada o no o si están aprovechando la luz que les ofreces o no. Busca que tu corazón este fijo en alumbrar y en inspirar amor, paz y esperanza en la vida de los demás. Esa es tu meta, la meta propuesta por Dios; ¡Enciende tu luz!

jueves, 25 de noviembre de 2010

Inmensamente Agradecida


Inmensamente Agradecida
por Angélica Pérez

Bendice, alma mía, a Jehová, Y bendiga todo mi ser su santo nombre. Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios. El es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias; El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias; El que sacia de bien tu boca De modo que te rejuvenezcas como el águila.
Salmo 103: 1-5

No vivo en la mejor de las casas, la mayoría de sus paredes necesitan arreglo y sus cuartos un “extreme make-over”. Tengo solo un auto y dentro de poco es probable que tenga que comprar uno nuevo (Ja! ¿Con que dinero?). Son tantas cosas. Hay noches donde pienso que son la última, que la mañana siguiente mi familia se topará con la sorpresa de un cuerpo frío y unos ojos perdidos en el techo de mi habitación. Si pudiera, hace mucho habría dicho las mentiras adecuadas y actuado de la manera correcta para ser mantenida por el gobierno, no estaría pasando por ninguna de las necesidades que vivo.

Hay veces que siento en mí el deseo de acongojarme, de acuclillarme y comenzar a gemir en mi interior ‘Oh que vida tan dolorosa es la mía, ¿porque me ha tocado vivir así, que hecho yo para merecerla?’

La verdad es que he sido ignorante cuando pienso así, más bien, ‘¿Que he hecho para merecer un techo, porque tengo una madre amorosa y protectora cuando en ocasiones le fallo, como es que tengo este llamado siendo una vil pecadora?’

Cuando tengo deseos de quejarme, de dejarlo todo a un lado y simplemente aceptar esa cómoda posición de víctima, para la cual parezco tener todas las cualidades, siento en mí una fortaleza que me levanta y me hace ver la verdadera realidad. Me deja saber que soy AFORTUNADA, ¿Por qué?

Conozco la verdad, Cristo es mi salvador y me ha limpiado de todo pecado, vivo bajo su redención y en la última hora veré su luz, recibiré la bella corona de la vida. ¿Cuántos en este mundo están lejos de esta verdad, a cuantos habré yo de contarle acerca de esto a través de mi llamado? ¿Cómo lo haré acongojada en una esquina?

¡He sido sanada por su toque! En mi corazón ha habido espacio para raíces de amargura, pecados e iniquidades, que sólo Dios ha podido quitar. Mientras tanto hay miles de corazones vagando por ahí sin saber que existe alguien que los puede sanar, sin querer ser tocados por ese toque especial. ¿Cómo puedo yo acongojarme, si El ha sanado mi ser de toda dolencia?

Me levanto todos los días por que El así lo permite, me cuida  y  me protege de sombra de muerte y del hoyo de la vida, del agujero oscuro. ¿Por qué habré de acongojarme, si El me ha librado de la misma muerte?

Su gracia y su misericordia cubren mi vida, mi familia, mi casa. ¡Oh sin yo pedirlo a Él le ha parecido protegerme con entrañable amor! Aún cuando continuamente mi corazón y mi ser le fallan a Él le place protegerme de todo. ¿Qué razón tengo yo, para desvanecer, si El guarda todos mis pasos?

Sus bienes y sus frutos de paz llenan mi alma, rejuvenecen mi espíritu, son estos los que en momentos en los que creo desfallecer me levantan. Cuando ya me quiero rendir están sembrados dentro de mi ser y son los que me fortalecen para levantar mi vuelo en medio de vientos recios y tempestades. ¿Si Él es quien me fortalece porque tengo yo que desplomarme, sabiendo que llegaran fuerzas nuevas?

Cuando veo todo lo que El hace y hará, lo que ha hecho y que ha prometido hacer, me doy cuenta de lo grande que es su amor, lo bello que es conmigo y lo misericordioso que se muestra delante de mí. Entonces reconozco que en lugar de lamentarme, solo puedo dar gracias, en vez de preguntarme porque, debo preguntarme como. ¿Cómo podría yo pagarle tanto amor? La respuesta siempre llega, siempre es, con un corazón humilde y AGRADECIDO, un corazón contrito y humillado, un corazón de sierva.

Lo que tengo es gracias a Él, gracias a su bondad, su amor, su misericordia, su paz. Por esto, antes de dar gracias por lo que ha hecho conmigo, le doy gracias por quien es, por ser como es, por ser El UNICO, El TODOPODEROSO, El REY DE MI VIDA. Si no fuera por como EL ES, no podría dar gracias por lo que EL HACE.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Dad Siempre Gracias




 Dad Siempre Gracias
por Angélica Pérez Ortiz


Hemos llegado a esa temporada del año donde todos recordamos una palabra que guarda una de la mas lindas expresiones de aprecio que una persona puede dar, agradecimiento, y esa palabra es GRACIAS. Este año como todos los que le sigan, en el cuarto jueves del mes de noviembre se espera que las familias se reúnan en sus hogares, asen un inocente pavo, preparen distintos tipos y estilos de comida y disfruten de un manjar familiar dando antes que nada, GRACIAS A DIOS POR TODO.
Esta tradición es una preciosa actividad, promueve la unión familiar, el agradecer, la cooperación entre unos y otros para lograr una cena espléndida, inclusive se honra al Señor a través de ella ya que se le agradece en todo momento por todo. Sin embargo, tiene un pequeño defecto, se celebra solo UNA VEZ AL AÑO. ¿¡Cómo puede ser posible que recordemos dar gracias en una sola ocasión!?

La realidad es que no muchos lo hacemos con la mala intención de solo separar un día para este acto tan hermoso, pero otra realidad es que son muchas las ocasiones en las que se nos escapa dar gracias en TODO momento. (Den gracias a Dios en cualquier circunstancia. Esto es lo que Dios espera de ustedes como cristianos que son. 1Tesalonicenses 5:18)

Me imagino la amplia sonrisa que logramos dibujar en el rostro de Dios cuando comenzamos una oración dándole gracias antes que TODO. Cuando comenzamos un nuevo día que quizás se vea cargado desde un principio, dando gracias antes que nada por la bendición de estar de pies. Seguramente su alma reboza de gozo cuando ve a sus pequeñitos y pequeñitas dando gracias por TODO lo que hace y lo que hará.

Todo lo que hagan o digan, háganlo como verdaderos seguidores del Señor Jesucristo, y denle gracias a Dios el Padre por lo que Cristo ha hecho por ustedes. Colosenses 3:17

Son tantas las cosas que tomamos por hechas que se nos olvida que la últimas dos células que se acaban de dividir para continuar la reproducción y crecimiento de nuestro cuerpo lo han hecho porque a EL le ha placido. Se nos escapa de la mente que cuando abrimos nuestros ojos fue que en medio de su misericordia le plació regalarnos un día más junto a los que amamos.

Daniel, al igual que muchos otros siervos de Dios, se arrodillaba TRES veces al día a orar y en las tres ocasiones tenía algo nuevo por lo que dar gracias, en las tres ocasiones DABA gracias a Dios. (Daniel 6:10) Son tantas las cosas… ¡no hay porque esperar al cuarto jueves de un mes en especifico!

A ver, te reto, no, te exhorto, te animo e invito a que desde hoy, siempre tengas al menos una cosa por la cual agradecer al Dios de los cielos. Cada vez que te separes para orar, cuando te levantes, cuando comas, tomate el lujo y la bendición de dibujar una amplia sonrisa en el rostro de tu Padre Celestial dándole gracias.

No solo con ‘te amo’ y ‘te quiero’ se demuestra el afecto y el amor. Las acciones cuentan en gran manera, en ocasiones, hablan más que las palabras. Las actitudes también reflejan la verdad de nuestros sentimientos, por lo tanto una actitud AGRADECIDA refleja la verdad de nuestros corazones, de nuestro amor, de nuestra gratitud. Una que no se limita a días ni ocasiones, una que da gracias en todo momento, así como ama en todo momento. ¡Anímate a dar gracias por todo, hoy, ahora y siempre!

¿No sabes por qué dar gracias? Qué te parece darle gracias por…un nuevo amanecer, tu trabajo, tu familia, tus capacidades motoras, tu vida, la bendición de poderle hablar directamente, su amor, su sacrificio, su misericordia... ¡La lista continua y podríamos hacer un libro!

miércoles, 6 de octubre de 2010

Escuchemos La Voz de Dios



        Escuchar La Voz De Dios
por Angélica Pérez

“Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios...” Deuteronomio 28 1-4

Preparando una dinámica decidí  agrupar varias sillas en desorden enfrente del salón de clases, luego pedí un voluntario. La idea era que esta persona cerrara sus ojos y escuchara unicamente mi voz siguiendo cada una de mis direcciones en plena confianza. Antes de preguntar por voluntarios, hablé con una amiga para que mientras yo le hablara al voluntario ella le diera direcciones incorrectas y tratara de distraerlo. 

Una vez comienza la dinámica permití que el joven voluntario chocara con una silla, de repente, su expresión facial decía: “¿Me dijiste que confiara y ahora me dejas chocar contra una silla?” Pero eso era necesario para las siguientes directrices. Le ordené que moviera la silla a su izquierda, así lo hizo sucesivamente hasta que pedí que parara y abriera sus ojos. Para su sorpresa se encontraba frente a un amigo quien le regaló una alegre sonrisa junto a los demás compañeros. El joven expresó la incertidumbre y la desconfianza que sintió al seguir mis direcciones luego del primer accidente con la silla. 

¿Lo pueden ver? En la dinámica mi voz representaba la voz de Dios, y la de mi compañera era la voz distractora, la voz del enemigo. El joven voluntario puede ser cualquiera de nosotros y todas las sillas que tuvo que mover, arrastrar y levantar representan los obstáculos de nuestra vida diaria. Dios nos afirma en su palabra que al escuchar su voz tendremos la dirección necesaria para seguir, recibiremos bendición en abundancia y seremos plenos en TODO. También nos afirma, que para aquellos que le aman, todo les viene para bien…aun cuando esto se vea malo o doloroso.

Sin embargo, a medida que vayamos escuchando la hermosa voz de Dios, el permitirá que tropecemos con una que otra silla o pupitre. ¿Por qué? No es que Dios sea un cruel maestro que quiere vernos sufrir en medio de nuestro crecimiento y aprendizaje. 

Es precisamente porque nos ama en sobremanera, que nos permite tropezar en ciertas ocasiones, para que seamos capaces de crecer y aprender de las caídas. El no es quien crea los tropezones, pero si quien los permite para aprovechar el crecimiento que estos puedan traer. 

Muchas veces he oído decir que nada fácil dura, sin embargo lo que se adquiere con dificultad perdura. Podremos sentir dolores de crecimiento, tropezones fuertes con sillas de madera o quizás cemento, pero luego de cada tropezon recibiremos una enorme enseñanza, una bendición que permanecerá para siempre. 

El enemigo, no sabe cuál es el camino que Dios tiene trazado para ti, mucho menos conoce sus planes. Lo que él sí sabe, es que Dios tiene un propósito único en tu vida, que te tiene separada una bendición hermosa al final de la meta. El conoce nuestras debilidades. Así como Dios quiere desarrollar en nosotros la capacidad confiar en Él. Este enemigo desea distraernos, fomentar la inseguridad en nosotros y tapar nuestros oídos a la voz de Dios. 

Esta noche, día, tarde, mañana propongámonos a oír únicamente la voz de Dios, no demos espacio para la voz de los hombres, no dejemos tiempo ni prestemos nuestros oídos para la voz del enemigo, descartemos del canal auditivo toda voz y pensamiento que no venga de parte de Dios. Escuchemos su voz y dirijamos nuestros pasos de acuerdo a las direcciones que nos sean dadas…lluvia de bendiciones descenderá en nuestras vidas y la sombra de Dios y su protección morará con nosotros por todos los días.